El metro estaba lleno, era la hora pico.
Entre al metro y por suerte encontré un asiento. Empecé a observar a las personas, era lo que más me gustaba del metro, te encontrabas a todo tipo de personas; frente mío había un chico que me llamó mucho la atención. Tenía el color de piel más bonito que podía existir y sus ojos combinaban perfectamente. Estaba sentado en un asiento solo. Quizás podría decir que fue "amor a primera vista" pero no, eso sólo es atracción. Lo observé y era diferente a cualquier persona que iba en el metro. Iba vestido todo de negro, incluyendo esas botas que me gustaron tanto. Tenía el cabello corto y era, como decimos, un cuatro ojos. No era guapo, cualquier persona lo hubiera visto y no se le hubiera quedando observando como yo. Iba escuchando música y llevaba una mochila que a simple vista se notaba que tenía muchas cosas dentro de ella.
Lo primero que pensé que llevaba dentro de la mochila fue:
1.- Cuadernos, quizás era un escritor.
2.- Pinceles y acuarelas, pintor abstracto.
3.- Ropa, sólo viajaba.
Sintió mi mirada porque volteó a verme y sólo le sostuve la mirada. Él volteó a ver a otras personas que subieron al metro y yo lo seguía viendo a él.
Saco su iPod y cambio de canción, pensé que estaría escuchando una buena canción de rock o un buen indie.
El metro hizo la penúltima parada, se paro (aquí hago una pequeña observación, media como 1.82) tomó su mochila y salió del metro. Se quedó parado fuera del metro y saco un cigarrillo de los bolsillos de su pantalón, lo encendió, volteo y me miro, me enseño una pequeña sonrisa y se fue.
Pequeñas aventuras en el metro.