Se sentó a mi lado y comenzamos a conversar, era escritor, su color el azul. Mencionó un par de cosas y yo seguí en mi mundo hasta que me dijo lo interesante que me veía, no entendí el porqué era la chica más normal. Tomo mi mano y me llevo con él, mi subconsciente se había puesto su mejor vestido estaba dispuesta a conquistar pero en cambio yo estaba pensando en lo tonta que era por aceptar su mano.
Nos volvimos a sentar y me regaló flores, flores rotas de azotea las llamó; tenían tonos rojizos y turquesas. Flores típicas de una buena azotea. Se acercó a mí y después...
El despertador comenzó a sonar, marcaba las 6:00am.
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