sábado, 27 de julio de 2013

II

Yo seguía entre sus brazos, rozaba sus labios con los míos y eso me encantaba.
Las nubes negras estaban empezando a llegar. Por primera vez un meteorólogo tendría razón, esta tarde llovería. Una gota de agua cayó sobre mi mejilla la cual empezaron a hacerse más gotas.
Tenemos que irnos dijo mientras me tomaba de la mano e íbamos a cubrirnos a un pequeño kiosko.
¿Por qué nos cubrimos?, deberíamos bailar bajo la lluvia.
Sonrió como un niño pequeño, me encantaba ver esa sonrisa en sus labios. Di un paso hacia delante y bese su mejilla, su piel era suave, delicada, era perfecta.
Entonces quieres bailar bajo la lluvia entrelazo sus dedos con los míos y yo sólo sonreí como respuesta Si quieres bailar, bailaremos a mi manera.
Salimos hacia la lluvia tomándonos de la mano. Puso una de mis manos en su hombro y una de sus manos en mi cintura, me tomo la otra mano sosteniéndola a la altura de su hombro; jaló de mi cintura pegándome a su cuerpo. No había ni un centímetro que separará su cuerpo del mío. Comenzó moviéndose lentamente y yo lo seguía.
La lluvia ya nos había empapado y cada vez eran más las gotas de agua que caían.
Así me gustaría estar contigo siempre susurro cerca de mi oído Pero creo que sólo estaremos así cada vez que llueva sentí como ponía una de sus sonrisas coquetas que podrían volver a cualquier chica loca.
No hace falta que llueva para hacerme bailar contigo así me dio una vuelta Podría ir a tu casa cada vez que quieras bailar conmigo.
Entonces mañana comprare algunos CD'S de buena música clásica.
Me tomo de la cintura con sus dos manos mientras que ponía mis brazos alrededor de su cuello.
Bésame dije acercando mis labios a los de él.
Me beso como sólo él sabía hacerlo. Tierno, sin apuros. Me cargo haciéndome sonreír en el beso.
Él era perfecto y era sólo mío.

No hay comentarios:

Publicar un comentario