Salí de mi casa y volví a ver al mismo señor ciego que pasa por mi casa desde que tengo memoria. Va vestido con pantalones beige, camisas, sombreros, una mochila del gobierno y su fiel compañero, su bastón. No pide indicaciones, se guía con su memoria y al caminar usa su tacto y su bastón.
Las mujeres:
Él va caminando sintiendo la textura de los objetos, casas, personas, etc.
Ellas sólo suelen decir "ahí viene el señor al que le gusta tocar a las mujeres". Sin tomar en cuenta que sólo es un pobre ciego tratando de llegar a un destino que quizás haga que se gane la vida.
Señoras, ya quisieran ser ustedes las afortunadas al saber que un hombre las toca.
Los hombres:
Él trata de cruzar la calle, suele hacerlo con la ayuda de su oído.
Ellos sólo lo observan al mismo tiempo que miran si viene un auto, lo toman del brazo y le dicen "ya podemos cruzar".
Señores, mis respetos para ustedes que ayudan a un pobre ciego a cruzar la calle para llegar a su destino.
Los conductores:
Él espera a que los autos pasen para poder cruzar cuando no hay nadie que lo ayude.
Ustedes sólo avanzan, rápido, sin parar ni importar que él espera a que ustedes pasen para cruzar.
Conductores, pueden parar su auto y bajar y ofrecerle la ayuda para cruzar o darle el paso.
El mundo:
Nos estamos haciendo cada vez más mierda, incluyéndome.
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