Y en el trágico mundo en el que vivimos te encontré o me encontraste, encontraste a esta pobre humana queriendo ser feliz. Me encontraste en el momento perfecto para enamorarme.
Aquí estoy, escribiéndote, entregándome; mi alma y mi vida van dedicadas a ti y a cada parte de tu corazón que me hacen amarte cada día más. Te pido, te ruego, que no lastimes a esta humana ilusa que está creyendo -confiando- mucho en ti y en tus palabras. Que el simple hecho de que sea la primera vez que amo no me decepciones, soy débil y fuerte. Débil para ti y fuerte para los demás.
No quiero atarte a mí para siempre pero tampoco quiero que te alejes del alma que ahora te pertenece.
No hay comentarios:
Publicar un comentario